El viaje del héroe
El llamado a la acción marca el comienzo del Viaje del Héroe, donde se vive algo que exige un cambio o nos lleva a una realización. Este es el momento en que nosotros, los héroes, nos enfrentamos al desafío y debemos tomar una decisión.
Hay un momento en la vida de todos en el que ocurre un gran cambio: un trabajo, el fin de una relación o incluso preguntas profundas sobre nuestro propósito. Estas experiencias pueden despertarnos a lo que es realmente importante, así como una experiencia cercana a la muerte puede cambiarnos la vida por completo.
Este llamado a la acción nos impulsa a confrontar nuestros miedos, a salir de nuestra zona de confort y a involucrarnos en experiencias importantes y a un trabajo enfocado. El Viaje del Héroe es la búsqueda simbólica que se emprende (míticamente a través de 12 pasos) y que pone a prueba al héroe en su camino de redención, iluminación y ascensión a la divinidad. Como un pastor que se convierte en rey, todos encarnamos al Héroe cuando enfrentamos los desafíos de la vida con valor y entusiasmo, desarrollándonos a través del proceso.
En esta serie describimos las lecciones que se encuentran en el viaje del héroe a través de los 12 signos del zodíaco, los 12 pasos de la auto-dirección comienza en ♈︎ Aries.
♈︎ Aries: Todo empieza en el pensamiento.

1 | El primer signo del zodiaco.
Aries (la constelación) marca el equinoccio de primavera. El comienzo del año y la renovación de la naturaleza en el hemisferio norte.
Aries, el Carnero, y sus estrellas fijas vecinas estaban presentes para la gente antiguos cada noche.
El cielo y las constelaciones contaban una historia: en primavera, el Carnero se alza junto a las Pléyades y Tauro, el pastor (Auriga), el héroe (Perseo) y las fuerzas negativas (Cetus). La raíz del Zodíaco se remonta a la tradición estelar babilónica: el Viejo ahuyenta las fuerzas negativas del invierno, el pastor (Auriga) guía a los animales: el Toro y el Carnero sagrados simbolizan la naturaleza divina y el camino hacia la coronación.
Cuando llega el equinoccio de primavera, sabemos que la luz ha triunfado sobre la oscuridad, pues los días se alargan, disminuyendo así las noches; el año y la estación pasadas se desvanecen. Quienes dependían de los campos honraban la nueva vida mientras los animales parían a sus crías.
Había una nuevo año que cultivar: se creía que la Tierra se abría, lista para dar su fruto; sin embargo, para Los Babilonios, esta época venía acompañada de numerosos peligros, como la posibilidad de que los demonios (Lulal y Latarak) tuvieran que ser repelidos al inframundo, lo que simbolizaba el fracaso y el desafío. Superar estas influencias conducía a la purificación y la bendición, al nuevo año. La luna nueva más cercana al equinoccio de primavera marcaba el inicio del Año Nuevo calendárico. Esta coyuntura sagrada también se asociaba con la bendición del rey para gobernar durante un nuevo mandato.
El cielo y las constelaciones contaban una historia: en primavera, el Carnero se eleva junto a las Pléyades y Tauro, el pastor de cabras o cuidador de rebaños (Auriga), el héroe (Perseo), y las fuerzas negativas (Cetus).
La raíz del Zodiaco se remonta al conocimiento estelar de Babilonia: El Anciano ahuyenta las fuerzas negativas del invierno, el pastor (el auriga) guía el camino para los animales: el Toro sagrado y el Carnero, que simbolizan la naturaleza divina y el viaje hacia convertirse en "Rey".
Cuando llega el equinoccio de primavera, sabemos que la luz ha triunfado sobre la oscuridad, ya que los días se vuelven más largos que las noches; el año viejo y la temporada anterior se dejan atrás.Los pueblos que dependían del campo honraban la nueva vida al ver a los animales parir a sus crías. Había una nueva cosecha por cultivar: se pensaba que la Tierra se “abría” para dar sus frutas. Para Los Babilonios, sin embargo, este tiempo también traía peligros: existía la posibilidad de que demonios como Lulal y Latarak intentaran salir del inframundo, simbolizando el fracaso y los desafíos. Superar estas influencias conducía a la purificación y la bendición, marcando el renacimiento del nuevo año.
La luna nueva más cercana al equinoccio de primavera marcaba el inicio del Año Nuevo en el calendario.Este momento sagrado también se relacionaba con la bendición del Rey, quien recibía el derecho de gobernar un nuevo ciclo.

Las estrellas de Aries se conocen como el Hombre Contratado (Hired Man), simbolizado por el carnero o cordero de Aries. El cordero representa el nacimiento de las crías de ganado en primavera, mientras que el nombre se refiere a los trabajadores que recogen la cosecha de cebada. El juego de palabras babilónico entre "hombre" y "oveja" (ambos pronunciados "lu") refuerza esta dualidad, simbolizando tanto al cosechador como al cordero primogénito, un reflejo del sol que emerge de las aguas cósmicas del invierno.
En la astronomía del antiguo Egipto, Aries se vinculaba con el dios Amón-Ra, representado como un hombre con cabeza de carnero, símbolo de fertilidad y creatividad. Como representante del equinoccio de primavera, se le conocía como el «Indicador del Sol Renacido». En Egipto, Aries también era llamado el «Señor de la Cabeza», lo que resalta su significado simbólico y mitológico.
Los antiguos griegos (c. 800 a. C.) continuaron con el símbolo del cordero a través de la historia del carnero dorado que rescató a Frixo y a Hele, lo que finalmente dio origen a la fábula del Vellocino de Oro, símbolo de realeza y heroísmo. Los Griegos también tenían un dios de la guerra llamado Ares.

El Cordero como Símbolo del Sacrificio y del Poder Divino
En muchas tradiciones antiguas, el cordero (o carnero) era considerado un animal de sacrificio, que representaba la pureza, la renovación y la voluntad divina.
El Cordero Divino, venerado en todo el paganismo y sacrificado por los pecados del mundo, era una personificación de mitos anteriores. En el cristianismo, Jesús es llamado el "Cordero de Dios", símbolo del sacrificio por la salvación de la humanidad. El Cordero Divino simboliza al Sol y la luz que vence a la oscuridad.
Los romanos (c. 300 a. C. - 400 d. C.) nombraron al planeta en honor a su dios de la guerra, Aries, a quien a menudo se representa con espada y escudo, lo que dio origen a su conocido símbolo ♂. En el siglo XVIII, el símbolo ♂ comenzó a utilizarse en la clasificación científica para denotar el sexo masculino. Esto contribuyó a la asociación moderna del símbolo con la masculinidad.
Los arquetipos de Aries
El estudio de los arquetipos consiste en el estudio de los planetas regentes. Las constelaciones están interconectadas con los planetas de nuestro Sistema Solar. Aries está regido por el planeta Marte.
¿Qué podemos aprender de este signo de Aries? ¿Qué podemos aprender de los arquetipos de Marte?

El planeta Marte
El planeta rojo fue observado durante mucho tiempo por los pueblos antiguos como un signo de guerra y juicio.
El número 1
El número 1 está conectado con el propósito individual, la unidad espiritual y los comienzos.
El carnero
El carnero representa la actitud y la fe que necesitamos para afrontar los desafíos adecuadamente.
Fuego cardinal
El fuego se simboliza por la transformación de la energía y representa la purificación.
Tarot: El Emperador

Aries y El Emperador comparten la esencia del liderazgo, la iniciativa y el poder de construir y proteger. El tarot enseña que el rey deriva su autoridad de la valentía, la decisión y un profundo sentido de responsabilidad, lo que nos recuerda que debemos liderar con criterio y sabiduría.
El héroe: sabiduría antigua, astrología y conexión humana
A lo largo de la historia, las civilizaciones han entrelazado la astronomía y la espiritualidad, considerando los patrones celestiales como reflejos de la experiencia humana. Los pueblos antiguos crearon mitos y significados a partir de las constelaciones. El movimiento de las estrellas cautivó a la humanidad desde el inicio de la historia escrita, y el Sol, central para la vida, ha sido personificado en mitos de todo el mundo. El simbolismo teológico representa al héroe como la personificación del Sol. La deidad solar, vista como el dios del sol, siempre atraviesa los misterios del nacimiento, el crecimiento, la madurez y el declive o la muerte, reflejando el ciclo de las estaciones y la vida humana.
El hijo de Dios resucita para siempre, trayendo consigo la promesa de la vida eterna. El sol personificado se representa como el héroe en mitos como Sansón realizando sus tareas o Hércules realizando los 12 trabajos. El Zodíaco se representa a menudo como las 12 Lecciones, los 12 discípulos, los 12 patriarcas, etc.
Números como el 12 y el 7 tienen un significado cósmico: 7 planetas y 7 principios espirituales. La Tabla Esmeralda, atribuida a Hermes Trimegisto, declaraba: "Como es arriba, es abajo", moldeando el pensamiento esotérico durante siglos. Esta idea sugiere que la existencia humana refleja el cosmos, una creencia que se refleja en la astrología antigua. Los místicos describían al ser humano como un microcosmos del universo, con campos de energía que corresponden a las influencias planetarias. El cuerpo, la mente y el espíritu se alinean con las fuerzas celestiales, influyendo en la personalidad, no por control planetario directo, sino a través de la resonancia con los patrones cósmicos. Los planetas no dictan los eventos personales; crean condiciones a las que los individuos responden según su propia constitución interior. La sabiduría antigua, explorada por pensadores como Paracelso, sugiere una conexión profunda e invisible entre los ritmos celestiales y la conciencia humana, una conexión que la ciencia moderna apenas comienza a redescubrir.
El fuego de la creación
Un solo año contiene todas las oportunidades necesarias para el desarrollo personal. Con este Año Nuevo, comenzamos nuestra gestación de 9 meses hacia ♐︎Sagitario, donde nos convertimos en dueños de nuestros pensamientos. Primero, debemos llegar a la raíz de la raíz: el porqué de nuestros pensamientos y acciones.
¿Qué valoro?
¿Cuál es mi visión? ¿En quién quiero convertirme?
¿Qué deseo cultivar de mis momentos en la Tierra? Cambiar nuestros patrones de pensamiento comienza por enfrentar nuestros aspectos negativos. Ser un héroe significa enfrentar al "monstruo" (patrones de pensamiento inferiores) y superarlo. A través de la escritura podemos comenzar a reconfigurar nuestro cerebro y nuestra forma de pensar. Escribir también nos permite forjar nuestra propia historia de vida y expresarnos con el corazón.

El cuaderno es una herramienta para el autoconocimiento
Escribir nos permite controlar mejor a nuestro pensamiento, comprender la raíz de nuestro comportamiento y darnos cuenta de cuándo es necesario cambiar algo. A través de ÓS, trabajamos de forma natural con los ciclos y patrones para organizar mejor nuestra energía creativa, utilizando los símbolos como inspiración.
Esta práctica nos ayuda a integrar la simbología y las lecciones representadas en los ciclos y patrones de la naturaleza.
Este período se trata de superar nuestros impulsos negativos, seguir lo que nos entusiasma por el motivo correcto y centrarnos en lo que nos desafía y nos ayuda a crecer.
Actuamos según el impulso de empezar y el impulso de crear; nuestro camino hacia la liberación espiritual.
Éste es el comienzo de nuestro nuevo viaje.
¿Qué patrones deseo cambiar?
¿Cuál es mi intención para el año?
¿Qué enciende mi corazón? ❤️🔥
Aprenda más sobre los días de la semana y el planeta Marte a través de nuestra Guía ÓS
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